Con el desarrollo a pasos agigantados de la tecnología como medio para transacciones nacionales e internacionales existe la posibilidad de dar una disyuntiva al uso de dinero tal y como hoy lo conocemos.

Una de ellas son las criptomonedas, como el Bitcoin que se basan en la tecnología blockchain, no tiene un emisor central como los dólares o los euros, la criptomoneda es producida por las personas y empresas de alrededor del mundo dedicando gran cantidad de recursos a la minería.

También surge un nuevo tipo de criptodivisas, se propone las llamadas “stablecoins”, cuyo valor está anclado sobre divisas fiduciarias, materias primas o sobre un algoritmo que define su oferta.
Solo el año pasado Facebook planteó la idea de emitir su propia ‘stablecoin” (Libra), para facilitar a sus usuarios la posibilidad de efectuar pagos transfronterizos. El valor de Libra estaría apoyado por más de 100 grandes compañías financieras. Ante la amenaza de quedarse atrás en la oferta los bancos centrales discuten sobre la conveniencia de emitir sus propias monedas virtuales.

Por ello aun no nos sorprende ante las circunstancias de la pandemia del COVID-19, la guerra comercial con Estados Unidos y teniendo en puerta los juegos Olímpicos 2022, China da pasos agigantados para poner en circulación su propia moneda virtual.

El gobierno chino dio a conocer que dejará de usar el dólar estadounidense en ciertas transacciones y en su reemplazo utilizará el e-RMB, administrada por el Banco Popular de China, vinculada 100% al yuan y que podrá ser usada por distintos medios de pago digitales dentro del país asiático. Con esto China se protege de los impactos de las sanciones de EUA y la amenaza de exclusión de sus aliados.

Analistas consideran que se trata de un nuevo frente de la guerra económica, ahora en el terreno de las divisas para que el yuan derroque al dólar, en un futuro cercano el yuan se vincularía al oro con el objetivo de posicionar al e-RMB como moneda de reserva de valor en los bancos centrales de todo el mundo.

El pasado 17 de abril, el instituto de investigación de moneda digital del Banco Popular de China, institución que está a cargo del desarrollo del sistema, mencionó que la investigación y el desarrollo de la nueva moneda digital se encontraba en una etapa avanzada y que su diseño de alto nivel, desarrollo funcional y la depuración estaba en su etapa final.

Actualmente, el e-RMB está siendo probado en diversas ciudades como Shenzhen, Suzhou, Chengdu, en Xiong’an, al sur de Pekín, y en otras áreas que serán utilizadas en los Juegos Olímpicos de invierno, a celebrarse en 2022. La prensa china informó que muchos empleados públicos, comenzarán a cobrar sus sueldos con esta divisa digital.

En la ciudad de Suzhou, por ejemplo, su uso se centrará en el subsidio al transporte público, mientras que en Xiong’an se usará para la compra en establecimientos comerciales y de comida rápida. En este sentido, empresas como McDonald´s y Starbucks formarían parte del proceso de implementación de la nueva divisa.

Estamos siendo participes de un tiempo histórico en el ámbito económico ya que recordemos que China es su propio mercado.